domingo 8 de julio de 2007

Domoterapia, Estres y Salud - Parte 7 - Como y Porque nos estresamos

Cómo y Porqué nos estresamos

En primer lugar, veamos cómo se desarrolló el modelo biomédico en nuestra actual civilización occidental.
Hemos dividido a los profesionales de la salud en dos campos que rara vez se comunican; los médicos se ocupan del tratamiento del cuerpo, mientras los psiquiatras y los psicólogos se encargan de la curación de la mente.
La incomunicación entre ambos grupos ha sido un grave obstáculo para la comprensión de la mayoría de las enfermedades, pues ha impedido a los investigadores estudiar el papel causativo del estrés y del estado emocional en el desarrollo de una enfermedad.
Sólo en los últimos años los profesionales de la medicina han comenzado a admitir la importancia del estrés en el origen de una gran variedad de enfermedades, pero siguen prestando muy poca atención al archiconocido vínculo entre los estados emocionales y la enfermedad, y menos aún entre estos y el entorno ambiental donde las personas vivimos.
Los procesos homeostáticos mantienen a las variables fisiológicas de nuestros cuerpos oscilando alrededor de valores que se consideran de salud. Estos procesos equilibradores se desencadenan en nuestros cuerpos como respuesta a la adaptación del entorno físico, mental, ambiental y social en el cual nos desenvolvemos.
Las fases transitorias de desequilibrio son parte integrante de la manera en que los organismos sanos se relacionan con su entorno, pero un estrés prolongado o crónico puede ser perjudicial y cumple una función importante en el desarrollo de muchas enfermedades.
El estrés tiene similitud a las cuerdas de una guitarra; las cuerdas deben de estar tensadas y templadas para que se pueda ejecutar una bella armonía con ella.
Una tensión mayor conllevaría al concepto de distress (alto estrés) corporal - la cuerda se tensa demasiado y se rompe - y una tensión baja (bajo estrés) como respuesta a los agentes estresores, llevaría a la distonía y a una baja respuesta en estados de salud.

Respuesta en lucha o en fuga

Puesto que estos síntomas constituyen la preparación del organismo para responder al desafío con la lucha o con la fuga, todo el fenómeno se conoce con el nombre de “respuesta de lucha o de fuga”. Cuando el individuo haya pasado a la acción, luchando o huyendo, volverá a un estado de reposo y, a la larga, regresará a la homeostasis.

Ahora bien, cuando la respuesta de lucha o huida es prolongada, o cuando un individuo no puede optar por ninguna de estas dos soluciones para liberar a su organismo del estado de estrés, es probable que las consecuencias sean perjudiciales para su salud.
La persistencia de un desequilibrio engendrado por un estrés prolongado puede originar una serie de síntomas físicos y psicológicos (tensión muscular, ansiedad, mala digestión, insomnio) que provocarán la aparición de la enfermedad.
Como la mayoría de los animales, reaccionamos ante todo tipo de desafíos activando nuestro organismo y preparándolo para la lucha o para la huida física, pero en la mayoría de los casos estas reacciones no sirven para nada.

Así como en una reunión de negocios no podemos ganar una discusión agrediendo físicamente a nuestro adversario, ni tampoco podemos echar a correr de la oficina, tampoco podemos huir de nuestras casas, de nuestras oficinas, de nuestras escuelas ni de nuestros lechos de enfermo, sencillamente porque los agentes estresores ambientales, al igual que los que nos condicionan socialmente, no son evidentes para los cinco sentidos de nuestros cuerpos.

Como somos personas civilizadas, intentamos enfrentarnos a los desafíos de manera socialmente aceptable, pero las partes “antiguas” de nuestro cerebro siguen movilizando el organismo para reacciones físicas que hoy son inadecuadas. Si esto se repite con frecuencia es probable que caigamos enfermos ; podemos desarrollar entonces una úlcera o tener un ataque cardíaco.
Un elemento clave de la relación entre el estrés y la enfermedad, cuyo proceso se sigue investigando, pero que se ha señalado en numerosos estudios, es el hecho de que un estrés prolongado disminuye o anula al sistema inmunizador del organismo, sus defensas naturales contra las infecciones y contra otras enfermedades.
Un reconocimiento pleno de este hecho determinaría un importantísimo cambio de dirección en la investigación médica.

Cambios urgentes en la visión social y ambiental de nuestra Sociedad

Hoy, este cambio es urgentemente necesario, ya que las enfermedades crónicas y degenerativas que caracterizan nuestra época y que son las principales causas de muerte y de invalidez son también las que están relacionadas con un estrés excesivo.
Las fuentes de esta sobrecarga de estrés son múltiples. Pueden tener origen dentro del individuo, pueden estar generadas colectivamente por nuestra sociedad y por nuestra cultura, o pueden estar presentes en el ámbito físico.
Para nuestra salud es una verdadera lástima que nuestra cultura haya producido un ritmo de cambio acelerado, además de numerosos riesgos para la salud física, y al mismo tiempo haya olvidado enseñarnos cómo resolver la creciente cantidad de estrés que encontramos en nuestra vida cotidiana.

Para saber un poco más, conozcamos algo sobre poluciones microambientales.


Arquitecto Luis Jorge Oxman
Domoterapeuta
domoterapia@gmail.com



Foto 1 : Stressed por Brymo

Foto 2 : Plaza Light Sketching por Timsamoff

Foto 3 : Stress por Dave-F